domingo, 13 de enero de 2008

El arte nazarí: la Alhambra de Granada

La Alhambra constituía una auténtica ciudadela, esto es, una ciudad dentro de la populosa ciudad de Granada. Contaba con todos los medios necesarios para desarrollar en ella la vida cotidiana, y con una ubicación privilegiada, pues constituía una zona inexpugnable. Supone además la más alta representación del arte nazarí.

Ubicada a unos 150 m. de altitud con respecto a la parte baja de la ciudad, y recorriendo la Sabika de Este a Oeste, presenta planta irregular por tener que adaptarse a las condiciones del terreno, siendo su longitud de 740 m. Está rodeada por una muralla que se extiende 1.400 m., doble en algunos tramos, en la que se insertan 27 torres de muy variada forma, tamaño y función; aunque la mayoría eran defensivas, otras tenían en su interior viviendas, como por ejemplo la del Peinador de la Reina o la de las Infantas.

Al interior del recinto se accedía por cuatro puertas: Puerta de las Armas, del Arrabal, De los Siete Suelos y de la Justicia. La Puerta de las Armas era el acceso principal, utilizado normalmente por los ciudadanos. El nombre de la puerta le viene de que tenían que dejar las armas para acceder al interior. Presenta un arco de herradura apuntado enmarcado por un alfiz. Su planta, por ser defensiva, es en recodo. Sin embargo, con el tiempo, la Puerta de la Justicia se convirtió en la entrada más importante a la Alhambra, y es la más monumental y mejor conservada. También tiene un arco de herradura apuntado con alfiz, y en su clave aparece una mano que al parecer simboliza los cinco preceptos del Corán. Su planta es de triple recodo, dado su carácter defensivo, y sus tres tramos se cubren con distintos tipos de bóvedas.

Dentro de esta ciudad cortesana que es la Alhambra se aprecian tres zonas claramente diferenciadas: Alcazaba, Palacios y Ciudad cortesana.

La ciudad palatina de la Alhambra albergaba seis palacios y otras dos torres-palacios, pero sólo han llegado hasta nuestros días los Palacios de Comares y de los Leones, obras de los dos grandes reyes constructores del siglo XIV: Yusuf I y Muhammad V.

El palacio de Comares

Este palacio era la sede oficial del soberano y del poder ejecutivo-judicial y administrativo. Era la zona destinada a la Administración pública y a los actos de representación del Sultán.

El Patio de los Arrayanes o Patio de Comares era el centro neurálgico de la vida ceremonial del Palacio. En sus lados menores se abren pórticos; el del lado Norte da paso al Salón de Embajadores, una de las mayores y más ricas construcciones de la Alhambra, en la Torre de Comares. Se reservaba para actos oficiales, como la recepción de enviados y personas de alto rango. Su decoración constituye un capítulo relevante de la decoración geométrica islámica (lacería), tanto la de sus paramentos como la de su techumbre. Ésta está realizada en madera, con cuatro series de paños escalonados de distinta inclinación y un paño horizontal que la cierra por arriba. Tiene una significación cósmica, pues simboliza la cúpula celeste.

Las habitaciones privadas del monarca se hallaban en las cuatro plantas de esta torre: abajo la de verano, arriba las de invierno. La habitación llamada Sala de la Barca, que antecede al Salón de Embajadores, recibe su nombre del vocablo baraka (bendición) que de forma reiterada aparece en los muros. En el lado Este y Oeste estaban las habitaciones de las cuatro esposas del Sultán, y las del Sur eran para las concubinas y el servicio.

Por el lado Este de la Torre de Comares se accede al Baño Real. Estos cuentan con tres salas características: fría, templada y caliente. La sala templada es la mayor. Las tres se cubren con bóvedas esquifadas con claraboyas de estrellas y sus muros con zócalos de azulejos. Otra sala que encontramos es la Sala de las Camas, para desnudarse y vestirse.

Hay que recordar que el uso del baño estaba muy generalizado en el mundo islámico, teniendo una doble función: limpieza corporal y espiritual. Su estructura deriva de las termas romanas, aunque su tamaño es bastante más reducido.

El palacio de los Leones

Está situado al Este del de Comares, y constituía la residencia privada del Sultán. El conjunto está centrado por un gran patio -llamado de los Leones por la fuente que ocupa su centro- con planta rectangular y porticado en sus cuatro lados. Las galerías están formadas por numerosas columnas exentas, de mármol blanco, distribuidas de forma muy compleja, pues aparecen tanto aisladas como formando grupos, de dos, tres o cuatro. En torno a este patio se ubican cuatro importantes salas: La de los Mocárabes (Oeste), la de los Abencerrajes (Sur), la de los Reyes (Este) y la de las Dos Hermanas (Norte).

Para saber más de la Alhambra, puedes visitar su página oficial en el siguiente enlace:

Alhambra de Granada

Te invito a que escojas una de las salas de la Alhambra, la que más te guste, y que investigues un poco sobre ella en internet y expliques por qué la has elegido.

Para terminar os dejo la presentación de imágenes del arte nazarí que hemos visto en clase:

Arte nazarí

miércoles, 2 de enero de 2008

El arte almohade


Los monumentos más representativos del arte almohade son la Giralda (alminar de la desaparecida mezquita de Sevilla) y la Torre del Oro, ambas en dicha ciudad. Los almohades (al-muwahiddun, palabra árabe que quiere decir "unitarios") fueron un pueblo originario del Norte de África que defendían un ideal religioso austero y extremadamente ortodoxo. Su fundador fue Ibn Tumart, autor de un vigoroso movimiento de reforma religiosa que preconizaba la vuelta a las bases más primitivas del Islam, esto es, al Corán. Tras acabar con la hegemonía almorávide en el Norte de África, los almohades conquistaron todo esa zona y el Sur de la Península Ibérica, forjando un Imperio que se mantendría durante casi un siglo y que tendría su capital en Sevilla. En 1212 sufrieron una gran derrota a manos de los cristianos en las Navas de Tolosa, derrota que marcaría el comienzo del fin de la dinastía almohade.

Con los almohades, la arquitecura militar experimenta un enriquecimiento tipólogico y un perfeccionamiento de su eficacia defensiva de gran trascendencia. Aparecen complejas puertas en recodo para que los atacantes al avanzar dejen uno de sus flancos al descubierto; torres poligonales para desviar el ángulo de tiro, y torres albarranas, separadas de la muralla pero unidas a ella en la parte superior mediante un arco. Un ejemplo magnífico de estas últimas es la famosa Torre del Oro.

En el terreno decorativo aplicaron un repertorio caracterizado por la sobriedad, el orden y el racionalismo. Ello se tradujo en la aparición de motivos amplios que dejan espacios libres (no hay esa obsesión por el "horror vacui" que existe en otros capítulos del arte musulmán) en los que triunfan la lacería, las formas vegetales lisas y el rasgo ornamental más novedoso, la sebka o redes de rombos. Otra decoración arquitectónica muy utilizada por los almohades es la cerámica, en la que se aplica la técnica del alicatado; es decir, piezas recortadas que, combinadas entre sí, componen un motivo decorativo.

En el siguiente blog podéis encontrar dos comentarios muy completos de la Torre del Oro y de la Giralda. Además también tenéis información sobre otros monumentos fundamentales del arte hispano-musulmán.

Blog de Juan Diego Caballero

¿Qué opinión te merece el arte almohade? ¿Encuentras relación entre su ideal de austeridad arquitectónca (dejando a un lado la ostentación y la decoración excesiva) y su ideal religioso? ¿Has visitado alguno de los monumentos comentados más arriba?

Y por último os dejo aquí la presentación de imágenes correspondiente al arte almohade

Arte almohade

Presentaciones arte califal

Arquitectura musulmana

Arte califal: la mezquita de Córdoba

Arte califal: Medina Azahara

El arte califal cordobés

Bóveda de la maxura de la mezquita de Córdoba

Córdoba llegó a ser durante la época del Califato la ciudad más importante de occidente, alcanzando la cifra de más de 250.000 habitantes. León, la capital del reino de León, tenía 7.000 habitantes.

La Córdoba califal era una de las ciudades más populosas del mundo islámico y la más importante de Europa occidental. El corazón de la ciudad era la medina, que tenía su propia muralla, levantada sobre la ruina de la muralla romana. En su interior se encontraban la Mezquita mayor, el alcázar, el zoco y los baños públicos, además de un eficiente sistema de alcantarillado.

Era una de las ciudades con más habitantes en el mundo, la más grande de Europa. En Córdoba había centenares de mezquitas, baños públicos y magníficas bibliotecas particulares, que demostraban el amor de los árabes al conocimiento. Tenía grandes edificios y bellos jardines. En Córdoba abundaban las casa de dos pisos, si bien existen registros que hablan de la existencia de edificios públicos de tres o más pisos. Entre todos sus edificios destacaba la mezquita mayor. Sus artesanos y orfebres eran famosos en toda Europa por la calidad de su trabajo.

Los 21 arrabales que tenía la ciudad se extendían más de 20 kilómetros fuera de las murallas de la medina, lo que creaba el espacio para las más de 80.000 tiendas y talleres de artesanos que poseía, en los que se vendían toda clase de productos. La ciudad tenía también un próspero mercado de esclavos, y algo que resultaba único, un mercado de libros, lo que no se podía encontrar en las demás ciudades de la Europa Occidental de la época.

Como el resto de las ciudades musulmanas, Córdoba era toda ella un gran mercado. Los comerciantes y los artesanos abrían sus tiendas en la calle, en un estrecho y animado corredor que se extendía por casi toda la ciudad (zoco), y ofrecía a sus clientes productos elaborados por ellos mismos o traídos de todo el mundo. Las sedas y otras mercancías valiosas se guardaban en la alcaicería, un gran edificio de varios pisos que servía a la vez de almacén y de hospedería para los viajeros.

La actividad comercial era controlada por el Saib al-Suq (el Señor del Zoco), que vigilaba la cantidad de los productos, comprobaba los pesos y las medidas, y castigaba los fraudes. También se ocupaba de hacer cumplir los preceptos y los deberes religiosos y de mantener el orden y la limpieza en los mercados y lugares públicos.

En Córdoba había más de 600 baños públicos, reservados a los hombres por la mañana y a las mujeres por la tarde. Además de la higiene personal, los musulmanes cuidaban mucho su aspecto y utilizaban todo tipo de perfumes y tintes. En los baños también se presentaban estos servicios.

Los cordobeses eran grandes bibliófilos y muchas personas se dedicaban a copiar manuscritos para las numerosas bibliotecas públicas y privadas de la ciudad. La del califa al-Hakam II llegó a tener más de 400.000 libros, en los que se condensaba todo el saber de la época.

En el siglo X, Córdoba se convirtió en el centro de una cultura refinada, protegida por el califa, que abarcaba todas las ciencias y las artes. Al-Ándalus estaba culturalmente unida a Bizancio y Oriente, y su riqueza atraía a intelectuales de todo el mundo conocido.

La capital del Califato, Córdoba, se convirtió en la capital de la actividad intelectual para todo el Occidente. Como resultado, todos los europeos que querían obtener conocimientos científicos y técnicos debían acudir a Córdoba. Entre los conocimientos que se buscaban en la ciudad, se incluían las matemáticas y la medicina, así como las técnicas para producción de papel y vidrio.

El monumento más sobresaliente es su Mezquita, construida durante los siglos VIII al X. Es un monumento único en Europa por sus características. Es un edificio fascinante con casi un millar de columnas. La ciudad palatina de Medina Azahara, situada a las afueras de Córdoba, completa el conjunto arquitectónico más impresionante de la época califal en nuestro país.

Fuente: educared


Para conocer el arte califal y disfrutar de sus edificios más representativos existen multitud de recursos en internet. A continuación podéis ver una selección de los mismos:

Arte califal en Andalucía y Toledo

La mezquita de Córdoba (muy interesante, con una visita virtual para que podáis disfrutar "in situ" de este excepcional monumento).



Presentaciones de arte paleocristiano y bizantino

Aunque con un poquito de retraso, os dejo aquí las imágenes de arte paleocristiano y bizantino vistas en clase.

Arte paleocristiano


Arte bizantino


martes, 11 de diciembre de 2007

Comentario del Ara Pacis de Augusto


A continuación tenéis un comentario de este famoso monumento, realizado por uno de vuestros compañeros. Espero que en el futuro muchos de vosotros podáis colaborar en este blog con vuestros comentarios de obras de arte.
COMENTARIO DEL ARA PACIS
1.- Características formales y estilísticas de la obra.

En primer lugar, la obra descrita va a ser uno de los muchos relieves pertenecientes al Ara Pacis de Augusto. Se trata de un relieve histórico, pues representa un hecho real. En este caso, se conmemora el éxito y la paz que predominaron en tiempos de Augusto. Estos relieves decoran el altar del Ara Pacis, la obra más célebre entre los altares.

El método utilizado en estos relieves es la talla, y el material empleado es el mármol. Nos encontramos ante una representación humana, que describe con gran realismo la procesión de la Pax Augusta, celebrada en el año 13 a.C. Este realismo se refleja muy bien en los rostros de las personas: se puede observar que aparecen personas de diferentes edades, todas ellas caracterizadas muy bien. Por un lado, los niños están acompañados de sus padres, que los cogen de las manos, mostrando una tierna imagen. Por otro lado, en los ancianos se aprecia muy bien sus carnes decrépitas. Otros de los detalles que le dan más realismo a la obra son, por ejemplo, los pliegues de las túnicas y los peinados de la época.

Además, este relieve presenta efectos de perspectiva bastante interesantes: las figuras están talladas en diferentes planos. Concretamente, en este relieve hay tres planos distintos. En el primero de ellos aparecen los personajes más importantes, que destacan sobre el resto, y parecen más próximos a nosotros. En el segundo plano, las figuras aparecen con distintas posiciones y actitudes; en este plano destacan mujeres, niños y hombres. Y, por último, en el tercer plano, aparecen los personajes de menor importancia. Los personajes representados en este relieve son reales, por lo que se trata de un retrato.

Este relieve, junto a varios más, se encuentran en el altar del Ara Pacis de Augusto, un edificio religioso. La estructura de este altar es cuadrada, consta de dos entradas: una de ellas con escalinata y la otra no. La parte exterior del altar se encuentra decorada por relieves. La procesión representada en los muros exteriores está encabezada por Augusto, acompañado por la familia imperial, sacerdotes, magistrados, senadores, etc. Los relieves de la parte exterior se encuentran separados por una cenefa intermedia, quedando dividido el muro así en dos partes: el friso superior, en el que está representado la Pax Augusta, y el friso inferior, decorado con motivos vegetales y volutas de acanto.


2.- Situación cronológica y estilística de la obra.

Estos relieves fueron realizados entre los años 13 y 9 a.C. (Siglo I a.C.). La etapa romana a la que pertenece es a la del Imperio Romano, cuya duración abarca desde el año 27 a.C., cuando Augusto toma el poder, hasta el año 476 d.C., en que se sitúa la desaparición del Imperio Romano de Occidente cuando el godo Odoacro depone a Rómulo Augústulo. El relieve descrito forma parte del Ara Pacis, que actualmente se encuentra en una cámara de cristal en el Campo de Marte (Roma). El estilo al que pertenece es el romano imperial, una evolución del griego pero con algunas novedades introducidas por los romanos.


3.- Autor.

Se desconoce el nombre del autor o los autores que realizaron esta obra, pues los artistas romanos no eran tan valorados como los griegos, por lo que sus nombres no tenían la menor importancia. Pero lo que sí se sabe con seguridad es que fue realizada por encargo del Senado romano, que quería conmemorar el triunfo de Augusto después que éste estableciese la paz en Hispania y en Galia. A parte de esto, también quería conmemorar el éxito y la grandeza de Roma.


4.- Movimiento histórico-artístico.


Como anteriormente hemos citado, estos relieves pertenecen a la época del arte romano. Cuando la ciudad griega Atenas alcanzaba su máximo esplendor, Roma era tan un solo un pequeño poblado, pero en muy poco tiempo, los romanos formaron una gran imperio, conocido con el nombre de Imperio Romano. Los territorios conquistados por este imperio abarcaban desde la Península Ibérica hasta Oriente. En la época de la “pax romana” (siglos I y II d.C.), el Imperio vivió su mejor momento, en cuanto a prosperidad y territorios conquistados. Los territorios pertenecientes al Imperio Romano tenían en común una serie de características, entre las que destacan:
- El uso de una lengua común, el latín.
- El Derecho romano.
- Un arte al servicio de la propaganda estatal.

La historia de Roma se encuentra dividida en tres períodos:
1ª) Monarquía (Siglos VIII-VI a.C.). Cuando Roma fue fundada por Rómulo en año 753 a.C., se instauró la monarquía. El rey tenía amplios poderes. Cuatro reyes romanos y tres etruscos fueron los reyes que gobernaron en Roma durante este período.

2ª) República (Siglos V- I a.C.). Tras la desaparición del poder de los reyes (509 a.C.), se introdujo en Roma una nueva forma de gobierno: la República. Los poderes políticos se repartieron entre los magistrados, los comicios y el Senado. Roma comenzó su expansión territorial en esta época. Los gobernadores controlaban las provincias en que se dividían los territorios conquistados.

3ª) Imperio (siglos I a.C. – V d.C.): Esta es la última etapa, a la que pertenecen los relieves del Ara Pacis. Comienza con la llegada efectiva de Augusto al poder en el año 27 a.C. A partir del siglo III, tras el periodo de máxima expansión del Imperio conocido con el nombre de “pax romana”, el Imperio entró en decadencia: cesaron las conquistas, hubo una crisis económica, se produjeron desórdenes militares y políticos,… Las fronteras eran cada vez más inseguras debido a las constantes presiones de los bárbaros. Para que les fuese más fácil defenderse, el Imperio Romano fue dividido en dos: el Imperio de Occidente y el Imperio Bizantino.

Para finalizar, esta etapa terminó con la caída del Imperio de Occidente en el año 476 d.C. Sin embargo, el Imperio Bizantino consiguió sobrevivir mil años más.

Francisco Javier Ramírez Maraver 2º Bachillerato D.

domingo, 2 de diciembre de 2007